Si el arte soñara, así serían sus peores pesadillas...



Suiza, país de tan solo 7 millones de habitantes (poco más que la capital de Santiago), mundialmente conocido por su relojería, sus chocolates, sus cumbres y sus navajas… Sin embargo, en este pequeño país que se vende turísticamente como un paraíso de la naturaleza y la vida tradicional campestre, fué el lugar elegido por los dioses del inframundo para traer a la tierra uno de sus más talentosos representantes, Hans Ruedi Giger.

Personalmente creo que la creatividad y la técnica en los temas artísticos la puede desarrollar cualquier persona con años de practica, pero la genialidad es otra cosa, que no se entrena ni se estudia, esa chispa que hace que al individuo plasme algo que nunca a nadie se le había ocurrido hacer y que sus pares reconocen y admiren, es un don con el que definitivamente se nace. Para mi, ese es el punto que diferencia a un excelente artista de un “maestro”. Privilegio que por supuesto es entregado a muy pocas personas.

Antes de Giger, existían miles de artistas que dedicaban su vida a pintar retratos de un realismo increíble, paisajes celestiales, alegorías mágicas y bestias mitológicas, todo visto desde un punto de vista muy imaginativo, pero siempre como espectadores, ajenos al tema en cuestión. A lo más uno que otro cuadro  de temática demoníaca por encargo. Pero nunca en la historia había existido un artista que dedicase completamente su carrera a desarrollar solo temáticas oscuras, donde retratara los vicios y horrores de la humanidad desde dentro, como un protagonista y cómplice de toda esa maldad, como lo hizo el arquitecto y ocultista H.r Giger.

"El padre de Alien", asegura que sus obras son resultado de sus propios sueños, (que cabecita…), los cuales a su vez seguramente son resultado de su fanatismo por todo lo que trate sobre temas ocultistas, satanismo, astrología, alquimia y  principalmente la obsesiva lectura de la obra del gran H.P. Lovecraft. Estas influencias -mas su incondicional amistad con Timothy Leary (jeje)-  fueron finalmente las que dieron forma a la extrañísima mezcla entre carne y metal,  representando seres humanoides fundidos con el progreso, la chatarra y banalizad del mundo moderno. Todo pintado bajo una exquisita técnica aerográfica, de un realismo capaz de erizar los pelos, o esculpidos en el más frío metal. Elementos que han convertido a HR Giger en uno de los pintores más importantes y singulares de nuestra era.

Hoy en día giger, ya está bastante alejado de esa exploción visionaria que vivió en los 70's, de hecho hecho es un abuelito, que se levanta a regar sus plantas para luego ver algo de tele (fanático de los sopranos) y darle publicidad a su "Castillo Museo" que tiene en Suiza, sin embargo su tétrico legado, como padre de ese extraño realismo macabro, baitizado por el como "biomecánico", lo a inmortalizado como el más oscuro artista que a conocido la humanidad.



Don_fofo

1 comentario:

  1. amo a giger!! un conocido fue al museo de el!! <3
    :D
    m

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